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Página 1 de 3 Delegación de Acción Social Provincia de Castilla SJ Si la colaboración anterior pretendía ser una aportación de sentido y, en el fondo, una propuesta de su valor para el conjunto de la sociedad, la perspectiva de estas líneas se centra en las propias entidades que acogen y trabajan con voluntarios. Pretende acercarse a su déficit, a sus carencias y a las potencialidades que ellas tienen, así como a las posibilidades que pueden aportar a los voluntarios que se acercan a sus múltiples actividades. También intenta dar algunas pistas que ayuden a la formación diana de los voluntarios, desde las posibilidades que cada entidad tiene. En cuanto a la realidad actual, recientes estudios muestran el voluntariado como un fenómeno en crecimiento. Por un lado, crecen las instituciones dedicadas a la promoción y formación del voluntariado. Por otro, crece también el número de horas de dedicación es decir el número de voluntarios y el tiempo que dedican a esta tarea. Y, además, presentan un voluntariado que no sólo se plantea su ejercicio en el campo social, sino abierto a otras realidades de participación social, como las medioambientales, las instituciones culturales y las empresas. Ahora bien, en relación con las cualidades de los voluntarios que se acercan a ofrecerse, se perciben estos rasgos y características: · En cuanto a la militancia cívica, la implicación y el compromiso de los voluntarios, características durante mucho tiempo del voluntariado, plantean dudas en estos momentos. Parece que va disminuyendo el compromiso real y que aumenta la intermitencia y la poca constancia de su participación real. También se percibe un aumento en la militancia e implicación en pequeñas organizaciones, pero, como contrapunto, cada vez más alejados de la participación y el compromiso en las grandes organizaciones, como pueden ser las sindicales, políticas o gubernamentales. · Un segundo rasgo se podría centrar en las características de los voluntarios que se ofrecen a las distintas asociaciones y organizaciones. En este sentido, habría que destacar la diversificación del perfil del voluntariado (ya no se encuentra centrado en el universitario, aumentando el profesional y los pre-jubilados o jubilados), la mayor cualificación de éstos, el mayor reconocimiento y publicidad del voluntariado. Esta diversificación de perfiles marca tendencias en el previsible aumento entre las personas mayores. Sin embargo, el mundo de los adolescentes es bien distinto. Entre ellos, el voluntariado está bien valorado, pero son a la vez críticos con las organizaciones y sólo están dispuestos a colaboraciones puntuales que no impliquen ningún tipo de compromiso con una organización. Mientras que el voluntariado adulto se encuentra sometido a dificultades crecientes para aumentar en número o mantener sus compromisos, a causa fundamentalmente del modelo de vida en las ciudades, basado en el ocio y el consumo, y a las dificultades de conciliación con la vida laboral o familiar. · Los discursos de los voluntariados se organizan en tomo a la tensión y oposición entre, por una parte, la actividad voluntaria como acción espontánea, libre, próxima y como un fin en sí mismo y, por otra, un voluntariado como práctica institucionalizada, profesionalizada, cuyo fin primordial es proporcionar bienes. En un lado se encuentran aquellas entidades que destacan la pérdida de espontaneidad del voluntariado y su carácter asistencialista, y que deberían preguntarse si no están fomentando este tipo de voluntariado. Y en el otro extremo se encuentran las organizaciones que destacan el voluntariado como espacio de encuentro interpersonal, pero en cierta medida alejados de la incidencia e implicación pública y política.
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